Paseando por Formentera
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Paseando por Formentera

Las personas que han oído hablar, o quizás han tenido el placer de visitar la isla de Formentera saben por qué es conocida como el último paraíso del Mediterráneo. Se necesita un gran esfuerzo para conjugar un turismo creciente; con todo lo que esto implica, y la protección del medio ambiente.

Este esfuerzo no tendría éxito sin la implicación de todas las personas que viven en ella. Un esfuerzo que debe llevarse a cabo durante todo el año, sin descanso. Sus habitantes están muy implicados en la conservación de este paraíso del Mediterráneo.

De camino a la isla de Formentera.

En primer lugar, hay que destacar que a Formentera sólo se puede acceder por barco, procedente de Ibiza o directamente desde Denia; este último sólo durante los meses de temporada alta. Es la isla Balear más pequeña y carece de aeropuerto, por lo tanto, todo el que quiera llegar hasta aquí deberá reservar un pasaje en ferry.

Cuando sales del puerto de Ibiza, tienes la sensación de estar partiendo hacia un lugar muy especial. En tu mente están presentes todas esas fotografías que has visto mientras planeabas tu viaje. Playas de agua cristalina, con arena blanca y un paisaje característico que la hacen única.

Todas las personas que la contemplan por primera vez, suelen coincidir en que supera sus mejores expectativas. Han escuchado maravillas sobre ella, pero no imaginaban que podía ser mejor “en persona”.

Una isla protegida por la Posidonia.

El secreto de la isla de Formentera y sus aguas transparentes, es algo que ya hemos comentado en alguna ocasión. Tiene su explicación en la barrera de posidonia que la rodea. La pradera de posidonia ejerce de barrera protectora, actuando como una depuradora natural, que limpia el agua y permite la sedimentación de la arena en el litoral.

En esta isla mediterránea se respira mucho respeto por la naturaleza, la cultura y la protección del medio ambiente; y esto es algo que se transmite a todos sus visitantes.

Muchas de las personas que la visitan experimentan una poderosa sensación; y sienten que les gustaría quedarse a vivir en ella. Quizás atraídos por su calidad de vida, su luz especial y un entorno que la hace única.

Isla de Formentera – Experiencias y sensaciones.

Recorrer la isla en moto o en bicicleta, puede ser la mejor forma de visitar este pequeño enclave del mar Mediterráneo. Por suerte, la imagen de Formentera no está asociada a grandes hoteles, ni tampoco a monstruosas construcciones vacacionales. En este paraíso terrenal imperan los hoteles pequeños y las casas que se integran en la naturaleza.

Pese a tener unas dimensiones muy reducidas, no carece de lugares con encanto e interés para el visitante. La isla de Formentera se puede visitar en un fin de semana, pero si quieres conocerla de verdad, te invitamos a que pases en ella 7 días o más.

Es el lugar perfecto para todos los amantes de la fotografía, por lo tanto, un enclave de ensueño para todas aquellas personas que quieran coleccionar grandes imágenes de sus viajes. Un paseo al atardecer por el Cap de Barbaria, se puede convertir en una de las mejores instantáneas “subidas” a una cuenta de Instagram.

Por lo general, la puesta de sol es la hora perfecta para disfrutar de este entorno único; viendo la inmensidad del mar y subidos en el majestuoso acantilado. Seguro que su faro debe ser uno de los más fotografiados del mundo.

Pequeños secretos para visitar: Mercados, pintura, orfebrería…

En Formentera encontramos muchos rincones atractivos para visitar. Un claro ejemplo es el mercado artesanal de La Mola; un lugar cargado de atractivo para sus visitantes. En él se puede apreciar la maestría de sus artesanos y sus trabajos en madera, barro, cuero, vidrio… La Mola se ha convertido en un importante punto de encuentro.

Finalmente, descatacar que en Formentera se respira vida durante todo el año, y es interesante visitarla en distintas épocas. Para que tu estancia sea perfecta, te recomendamos alojarte en casas integradas en la naturaleza, que respetan el medio ambiente y te hacen sentir parte de la isla. Si decides hacernos una visita, estaremos encantados de atenderte.

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